lunes, 16 de noviembre de 2009

EL SISTEMA MEJOR Y ÚNICO EN UN MICROCOSMOS: COMUNIDAD Y CONSOLIDACIÓN EN LA EDUCACIÓN RURAL

Al comienzo de la lectura, nos da un ejemplo de cómo es la conducta de una escuela en el distrito de Flat Crick, donde no existe un control sobre el comportamiento de los alumnos e incluso, éstos han llegado a expulsar a los maestros. Por esa razón el término Control comunitario de las escuelas era algo imposible para muchos reformadores de la educación de 1900.

Los dirigentes escolares del siglo XX dieron mala fama a la escuela de una sola aula, ya que las instalaciones estaban en pésimas condiciones, y decían que esos edificios no iban a servir ni para el ganado.

Los especialistas de educación escolar sostenían que una forma de educación dominada por la comunidad principalmente provinciana, no podía capacitar a los jóvenes, ya que éstos se enfrentarían a las demandas cambiantes de una sociedad urbana y tecnológica.

La escolarización era la siguiente: El niño adquiría valores y habilidades de la familia y de sus vecinos de cualquier edad y condición; el principal curriculum vocacional era el trabajo en la granja o en el taller del artesano; la instrucción cívica y moral se daba en la iglesia, en el hogar o por toda la aldea, en donde la gente se ponía a chismorrear o hablar de política.

Durante el siglo XIX la escuela rural perteneció a la comunidad y no solo en el aspecto legal: a menudo era el centro de la vida de la gente, fuera del hogar; a veces la escuela se convertía en una especie de joven familia extensa.

Las madres enviaban a sus hijos pequeños de tres o cuatro años a la escuela junto con sus hermanos o hermanas mayores; los niños pequeños jugaban con un ábaco, miraban imágenes o dormían en un pupitre, los de mayor edad partían la leña y encendían el fuego y las mujeres asaban manzanas en la estufa como al medio día.

La escuela era una institución voluntaria e incidental; la asistencia variaba dependiendo de factores como: el clima, las necesidades de mano de obra en el hogar y el cariño o el terror que inspiraban los maestros. Durante el invierno, cuando los muchachos mayores asistían a la escuela, un hombre era el maestro y director y; en el verano cuando no asistían a la escuela, una maestra daba clases.

La escuela reflejaba y a la vez creaba un sentido de comunidad, estaban relacionadas en un estrecho grupo donde todos conocían los asuntos de todos; si las familias eran amables, la escuela reflejaba esa unión. A veces la enseñanza se volvía causa de disputa entre los habitantes; las principales causas eran: el sitio de la escuela, la selección de la maestra o el tipo de religión que se impartiría en el aula.

La posición del maestro en la escuela rural era insegura; en las comunidades aisladas los residentes esperaban que los maestros se adaptaran a sus costumbres y los resultados de su instrucción se manifestaban en los concursos de deletreo y en las declamaciones que hacían los viernes.

“Contra la tiranía de la opinión pública, el maestro tenía pocas armas; contra los caprichos de los alumnos, solo tenía por aliados sus músculos, su ingenio y su simpatía.”